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martes, 12 de mayo de 2009

la vida segun "Quino"



HOLA!!! Como están? Espero que bien, y que tuvieran un buen inicio de semana, les pido una disculpa por no poder entrar y dejarles algún comentario en su blog, pero estos días he estado algo cansada, jeje, y pues a veces se me hace imposible, o a veces me entretengo en otras cosas…

Pero bueno, lo que voy a dejarles es algo que me gusta mucho, la verdad yo pienso igual que “Quino”, espero les guste






… Pienso que la forma en que la vida fluye está mal.


Debería ser al revés: Uno debería morir primero para salir de eso de una vez.
Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te saquen cuando ya no eres tan viejo para estar ahí.

Entonces empiezas a trabajar, trabajar por cuarenta años hasta que eres lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación.

Luego fiestas, parrandas, alcohol. Diversión, amantes, novios, novias, todo, hasta que estés listo para entrar a la secundaria…

Después pasas a la primaria y eres un niñ@ que se la pasa jugando sin responsabiliddes de ningún tipo…

Luego pasas a ser un bebé, y vas de nuevo al vientre materno, y ahí pasas los mejores y últimos 9 meses de tu vida flotando en un líquido tibio, hasta que tu vida se apaga en un tremendo orgasmo…

¡¡¡ESO SÍ ES VIDA!!!
Aunque si lo piensan es lo mismo, no importa cómo es que se viva la vida, siempre acaba…
Aunque seria genial sentir que tú vida acabara en un orgasmo…

Bueno me voy, esperando que sea de su agrado, y una disculpa a “21 gramos del alma” porque por falta de tiempo no podre hacer la entrada del premio que me dio, mas aun así le agradezco mucho que haya pensado en mi, y que aunque no hice el escrito, tomare mi premio, aunque no sé si lo merezco jeje .

ATTE

"THE DOLL"



viernes, 10 de abril de 2009

NO TENGAS MIEDO!!!!

Hola! Como estan? Espero que bien, hace tiempo que no actualizo, pero ya regrese, dejándoles lo siguiente:


RICHARD BROWN CREADOR DEL SLOGAN DE NIKE. NO TENGAS MIEDO.


¡¡JUST DO IT!! hazlo! En muchas ocasiones tenemos miedo, miedo de lo que tal vez no podamos hacer, miedo de lo que pensará la gente si tratamos. Permitimos que nuestros miedos se interpongan en nuestros sueños.



Decimos NO, cuando queremos decir SI. Murmuramos cuando queremos Gritar, Y después gritamos con quien no debíamos hacerlo.



PORQUE ?



Después de todo, cruzamos por esta vida una sola vez, No hay tiempo para tener miedo. ASI QUE... Intenta aquello que nunca has intentado



ARRIESGATE Habla en contra de lo que no te gusta. Llámale y dile cuanto le amas(a la persona que aman). escribe aquella carta, visita pueblos que no conozcas. Enfréntate como ganador a las cosas cotidianas.



EL TIEMPO NO REGRESA No tienes nada que perder y todo... que GANAR Vive la vida.....COMO SI FUERA EL ULTIMO DE TU VIDA.


Aveces por miedo, o por que no sabemos lo que nos va a pasar, no hacemos lo que queremos, aveces también por el que diran…
Yo soy de ese tipo de personas que aveces por miedo se quedan callada, un mal habito…
Que espero que se me quite jeje
Bye
Y gracias por sus comentarios. Ya mero se acaban las vacaciones… de nuevo a la realidad…

ATTE

"THE DOLL"

sábado, 4 de abril de 2009

EL MITO DE LA CEBOLLA


Hola! Como están? Espero que muy bien, y espero que se la pasen muy bien este domingo y que inicien con toda la suerte del mundo este lunes.
Bueno yo me retiro, esperando que les guste, a mi la verdad me gusto mucho.


Esta es la vieja historia de las cebollas: Había una vez un huerto lleno de hortalizas, árboles frutales y toda clase de plantas. Como todos los huertos, tenía mucha frescura y agrado. Por eso daba gusto sentarse a la sombra de cualquier árbol a contemplar todo aquel verdor y a escuchar el canto de los pájaros. Pero de pronto, un buen día empezaron a nacer unas cebollas especiales. Cada una tenía un color diferente: rojo, amarillo, naranja, morado...

Los colores eran hermosos, deslumbrantes, centelleantes, como el color de una sonrisa o el color de un bonito recuerdo. Después de sesudas investigaciones sobre la causa de aquel misterioso resplandor, resultó que cada cebolla tenía dentro, en el mismo corazón (porque también las cebollas tienen su propio corazón), un piedra preciosa. Una tenía un topacio, la otra un aguamarina, aquella un lapizlázuli, de las más allá una esmeralda ... ¡Una verdadera maravilla!

Pero por una incomprensible razón ,todas las demás hortalizas y verduras empezaron a decir que esas cebollas eran malas para la salud,que estaban echadas a perder, que eran peligrosas, inadecuadas y hasta vergonzosas para el huerto. Todas las demás verduras inventaron una serie de cosas negativas acerca de las cebollas que brillaban con colores maravillosos… Un día las bellísimas cebollas tuvieron que empezar a esconder su piedra preciosa e íntima con capas y más capas, cada vez más oscuras y duras, para disimular cómo eran por dentro y para que en aquél huerto dejaran de atacarlas. Hasta que empezaron a convertirse en unas cebollas de lo más normal, en algo que no llamara la atención…en algo que no destacara.

Pasó entonces por allí un sabio, que gustaba sentarse a la sombra del huerto era tan sabio que entendía el lenguaje de las cebollas, y empezó a preguntarles una por una


¿Por qué no eres como eres por dentro?
Y ellas le iban respondiendo:
-Me obligaron a ser así...

-Me fueron poniendo capas... incluso yo me puse algunas capas para que no me atacaran…para que no me hirieran por envidia…para que no me inventaran tantas calumnias.

Algunas cebollas tenían hasta diez capas, y ya ni se acordaban de por qué se pusieron las primeras capas. Al final de escucharlas y saber por que las cebollas se habían puesto capas el sabio se echó a llorar. Y cuando los humanos que estaban cerca lo vieron llorando, pensaron que llorar ante las cebollas era propio de personas muy inteligentes. Por eso todo el mundo sigue llorando cuando una cebolla nos abre su corazón. Y así será hasta el fin del mundo.

CREO QUE AVECES TODOS HACEMOS LO MISMO QUE LAS CEBOLLAS, NOS PONEMOS CAPAS, ESCONDEMOS COMO SOMOS EN VERDAD, PORQUE LA SOCIEDAD AVECES NOS LASTIMA, Y YA NO QUEREMOS SUFRIR...

AL MENOS CREO QUE YO TAMBIEN TENGO MIS CAPAS, AL MENOS ME CONSIDERO UNA PERSONA QUE SIEMPRE SE ESCONDE BAJO ESAS CAPAS...

ATTE
"THE DOLL"

miércoles, 1 de abril de 2009

FINAL *YERAY*



Hola, por fin la ultima parte de la historia, esperando haya sido de su agrado, y gracias por tomarse unos minutos de su tiempo es leer y dejarme sus comentarios, que valoro mucho. GRACIAS.
ATTE
THE DOLL
Ya se había levantado después de ponerle un seudónimo a su trabajo, aunque dicho alias no es seguro, se sabe que contenía las siglas: “A”, “E”, “G” y “T” en un orden desconocido. Después de finalizado este ritual, dejó su obra sobre la roca y marchó hasta llegar a su casa. Al haber dormido y descansado, pues parecía fatigado sorprendentemente, volvió a salir en la noche. En esta ocasión caminaba adonde quedaba, aunque inestable, el refugio de los viejos durante esas antiguas asambleas para la edificación de su comunidad. Volvía a dibujar con la misma pasión que la antes mencionada, pero ahora en su dibujo estaba aquella gigantesca casa y cientos de personas fuera, caminando hacia sus respectivos trabajos, con flores y bien cuidadas plantas que hacían del lugar un paraíso sofocante de hermosura; aunque la realidad era todo lo contrario a esa representación impalpable para esos momentos. Las mismas siglas, el mismo abandono del papel junto al lugar.
Pasaban los días y ya eran pocos los que quedaban con fuerzas para caminar, y es importante mencionar que nuestro protagonista había dedicado todo el tiempo a alimentarse con lo poco saludable que aún quedaba, dormir por culpa de aquellos agotamientos inexplicables, y dibujar por todas partes escenas lo bastantemente interesantes y dignas de nombrar magistrales.
Ocurrió una ocasión en la que un ciudadano moribundo acudió adonde su hija, o mejor dicho lo que sobraba de su niña, yacía en el suelo, y encontró el primer trabajo regalado por Yeray. Después de esto, el hombre lloraba pero sonreía de la misma manera que lo hizo el autor desconocido para él, pero ya descrito para nosotros. De súbita manera se incorporó sobre sí, y corrió a cavar un ataúd de la que era digna la muñequita, enterrándola al fin, de una manera distinguida. Terminado, volvió a su casa, donde mostró la gloriosa imagen de una reina para los demás; extasiados, todos se levantaban y sentían un extraño valor y poder recorriendo sus venas. Una nueva esperanza había aparecido para cada uno de los zombis, una sobrehumana fuerza que los hacía sonreír y llorar, les decía que aunque todo fuese horrible, aún quedaban cosas increíblemente bellas. Así fue como cada dibujo fue encontrado de una manera maravillosa, como si un deseo divino hubiese sido la causa de tales contentos inextinguibles. Cada quien poseía su dibujo, lo que le daba impulsos para seguir iluminándose de alegrías. Y nuestro Yeray había desaparecido, exceptuando sus dibujos ya adorados.
Las personas todavía morían de la misma manera, pero eran felices hasta el último momento abrazando sus pinturas. Llegó el día en que no quedó nadie en dicho lugar y se vio por última vez a aquel tipo que usaba las siglas AEGT tirado en el suelo mirando hacia el cielo infinito, dibujando con la mano derecha sobre el suelo terroso un lugar utópico en donde todo era perfecto.
FIN.

ATTE:

E.T.A.G.

lunes, 30 de marzo de 2009

2* parte YERAY

SOLO UN COMENTARIO RAPIDO, CREO QUE DIVIRE ESTO EN TRES, MAÑANA ES LA GRAN FINAL, ESPERO ME DISCULPEN, PERO COMO PUEDEN VER SI ESTA ALGO LARGO, Y EN VERDAD QUIERO QUE LO LEAN, POR ESO LO HAGO DE ESTA MANERA. Y MUCHAS GRACIAS A LAS PERSONAS QUE ME DEJAN SUS COMENTARIOS, SON MUY VALIOSOS PARA MI, GRACIAS!

ATTE
"THE DOLL"

Habían cientos de personas por todas partes al fin enfermas, y de los pocos sabios que quedaban, ninguno había podido encontrar cura para tal catastrófico malestar. Lo terrible era la suerte de algunos que no lograban morir completamente, pues parecían zombis en sus respectivas camas, donde cualquiera con juicio razonable diría que dormía aquel bulto de carne nauseabunda con un semblante de dolor impresionante y estremecedor. Habían muchos otros (más bien la mayoría), que tenían todos los síntomas de aquella crueldad, y sin embargo aún poseían la fuerza suficiente para andar; eran sin duda, de los que tenían fe a la llegada de mejores tiempos, de los ingenuos.Ya antes mencionamos a nuestro peculiar caricaturista, cuyos padres habían fallecido unas semanas después del primer brote contagioso. Este chico se dedicaba al cuidado de su hermano menor; contando a Yeray, aunque éste era inmune, serían dos de los cinco jóvenes que aún vivían, su hermano, Leon y otros tres de nombres sin importancia (aunque es absurdo hacer esta pequeña observación); también acudía a lo que mejor sabía hacer: trazar líneas curvas para sus pequeños proyectos que después serían majestuosos sin que él lo supiese.

En este in instante es menester hacer hincapié sobre el espacio y tiempo ya muy trasformados, eran del tipo desgraciado y agónico irreparable en que a veces todos (considero) que nos hemos sumido en algún momento de depresión intensa, en esos momentos de amargura y nostalgia que nos conducen a observar lo más patético y denigrante de la realidad, a descubrir todos los desperfectos e injusticias de que somos autores y espectadores todos los días, salvo por la curiosa necesidad de querer evitar darnos cuenta de lo rufianes que podemos ser día a día, tal vez unas veces por ego, otras tantas por ser sumisos ante el aborrecible miedo, de igual manera, infames al fin y al cabo. Era una escena inaudita, monstruosa al punto de que las palabras descriptivas utilizadas sonarían huecas a comparación de aquella realidad. Casas desechas por incendios provocados normalmente por descuidos de enfermos, ya que sus estados enfermizos eran causa también de pérdida de memoria; grandes superficies de agua pútrida alrededor de las chozas, justo frente a lo que antes eran los albergues de aquellos sabios patronos de la ciudad; algunas casas de salud infestadas por los sobrantes semimuertos, cuyo techo estaba por derruirse inevitablemente; en fin, condiciones y hechos verdaderamente perturbadores e impresionantes. Insisto, amable lector, que la escena tan carente de perspectiva fue la que mejor pude recrear literariamente para la imaginación de cada quien, y sin embargo, eso era quizá una condición mínima de aquella desgraciada ciudad.


Leon había muerto y su hermano mayor parecía decepcionado pero todavía sonreía como aquella primera vez que lo mencionamos. Tal vez ahora, alguno que otro pensaría que era un chico optimista que no se dejaba vencer por las atrocidades del destino, y sin embargo nadie sabía con certeza el motivo de su alegría. Él continuaba dibujando

En una ocasión, Yeray salió a dar una vuelta, a contemplar todo lo que había alrededor de él, y después de haber realizado un largo paseo, se sentó en una piedra lo suficientemente alta para poder dibujar, pues llevaba consigo papel y pintura negra, aunque poco, suficiente para él, ya que era tan hábil y maravilloso que podía usar sus dedos como pinceles y sus uñas para retocar y detallar algunas cosas superfluas. A lado un poco alejado de aquella piedra, estaba el cuerpo de una niña ya seguido por las moscas y larvas, incluso guarida de otros tantos insectos. Yeray la dibujaba y se asombraba depravada y psicodélicamente, tal vez por deseos insanos, o lo más seguro era que así se ponía al trabajar en aquellas líneas de perfecto trazo. Lo cierto es que su mirada lograba impactar y sorprender, pero su dibujo lograba hacer sentir el jardín del edén bajo los pies, plumas finas y muy suaves sobre la piel, aromas paradisiacos e incluso sabores extraordinariamente agradables. La dibujaba, pero no era ella; es decir, no era la niña en el suelo, era una angelical muñequita con vestidito hermoso, zapatillas verdaderamente lindas y con un majestuoso moño en la cabeza. ¡Increíble! Era la niña antes de ser lo que ahora, el vestido era el mismo y aunque sólo llevaba un pie calzado, estaba perfectamente detallado en el dibujo; aunque su listón colgaba de una rama, ¡el artista lo había inmortalizado! Y vaya que era estupendo, incluso un perrito pequeño lamía la mano de la damita en aquella imagen, aunque realmente no había rastro de dicho animal en los rededores.




"E.T.A.G."
CONTINUARA...

domingo, 29 de marzo de 2009

YERAY



Hola! Como están? Espero que bien y que su fin de semana haya estado genial…
Bueno la verdad es que no tenía ni la más remota idea de que publicar en mi blog, pero he leído algo que me ha dejado muy asombrada, es un escrito de una persona a la que quiero mucho, podría pasarme un buen rato describiendo las cualidades de esta persona, pero mejor pasemos al escrito, esperando que les guste y les aporte algo, lo dividiré en dos para que sea más fácil, porque esta algo largo...

Se decía y contaba hace mucho tiempo, tanto que las personas ya han olvidado dicho acontecimiento estremecedor, que hubo una época en la que lamentablemente, todo parecía terrible, y los días eran completamente desolados.
Relatábase un período donde muchas personas, en cierta comunidad pacífica y perfeccionada, donde pudo haber evolucionado la mejor y más próspera sociedad del mundo entero, languidecían a causa de una enfermedad bastante vil al grado de ser incurable. Describiré enseguida, un poco de aquellos días de gloria, antes de la catástrofe irremediable:
Veíamos un grupo de ancianos dirigiendo a la sociedad, por todas partes niños jugando a ser mayores, gente bien alimentada, robusta y sana que trabajaba cada vez más por una vida mejor. Esta humanidad se encontraba dirigida por los viejos, que gracias a su sabiduría y experiencia dominaban perfectamente el arte de erigir una ciudad increíble al punto de ser, tal vez, utópica; los hombres y mujeres mayores de treinta años dedicaban el tiempo a la cosecha de alimentos, bienestar de las construcciones, salud de los habitantes y educación de los más jóvenes; adolescentes y niños, se dedicaban al conocimiento y estudio, e incluso al aporte de ideas nuevas y frescas para la comunidad. Sin duda, todo en aquel lugar era perfecto, pero tal vez, el egoísmo de tierras cercanas, fue la causa del abatimiento total en esta población.
Ocurría una noche de agosto, a mediados del mes, una diabólica e imperdonable artimaña antagonista: una enfermedad caía sobre la gente, inconcebible y mortal para todos… o casi todos…
A la mañana de haber aparecido aquella invención del maldito, aparecieron niños y niñas que no abrían los ojos estando en sus camas, estando pálidos y purpúreos al mismo tiempo, con vómito y sangre que profesaba una inesperada desgracia. La familia completa de los infantes corría desconsolada y atónita hacia el médico o al sabio grupo de veteranos que no atinaban ninguno de los mencionados a confirmar o atinar el motivo y las causas de las muertes, algunas familias al saber esto, regresaban a sus casas a llorar por el extinto miembro. Aunque no el cien por ciento de los jóvenes había fallecido, lo cierto era que la pérdida de incluso un par de chiquillos, hacía experimentar a la comunidad completa, una zozobra y luto inevitable, ya que consideraban a cualquiera, como a su propio hermano o hijo; entonces, la sociedad entera acarreaba una depresión irremediable, y digo irremediable porque después de estos primeros brotes de
desgracias, las cosas fueron empeorando.
Verídica y notable era la ausencia de pequeños, pero entre los pocos que quedaban enfermos y moribundos había un afortunado que no padecía síntoma alguno; encerrado en casa, tal vez por el incontenible terror de la madre a que su hijo decayera, el niño cuyo nombre era Yeray miraba por la ventana de su habitación a las desdichadas caras de los hombres y mujeres pasar, desganados, aturdidos y desconsolados. Él, en su mente imaginaba el final, pero sonreía, tal vez le satisfacía.Seguían los días cual si fueran gotas de lluvia: incontenibles en su caída y lúgubres, o quizá mejor dicho “tristes”. Ahora los enfermos y moribundos eran los ancianos y la mayoría de personas adultas, es decir que, la magnífica e indestructible sociedad estaba casi en su totalidad, derrumbada, salvo algunos cuantos y obviamente nuestro antes mencionado Yeray, quien a pesar de ser tan común como cualquiera, tenía el don de no haber enfermado o sufrido síntomas como los demás chiquillos.
Contaba con 16 años de edad y asistía regularmente a sus clases de aprendizaje y muy rara vez podría haberse afirmado que pronunciaba palabra alguna. No sobresalía en nada, pero es importante decir que tenía un talento especial para el dibujo, si no era un profesional reconocido, podía defenderse ante cualquier artista, y algo que adoraba hacer era el crear caricaturas, sin embargo no cualquier caricatura, eran trazos y líneas con un toque mágico, si se le puede dar un nombre tan cercano al valioso papel que desempeñó durante tanto tiempo en esas condiciones de vida social: enfermedad, desgracia, soledad, etc.

"E.T.A.G."
CONTINUARA...

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